Mi lucha es su lucha

3.3.13


He estado tan ausente en este espacio que fue durante tanto tiempo mi confidente, y ustedes mi compañía. Hay tantas cosas por las que he estado llorando, que ahora quiero contarles... porque creo que por fin llegó el momento de hacerlo. Ya he dicho que he estado encerrada en mi cuarto pensando mil y un cosas, cosas tontas, cosas vánales y superficiales, cosas quizá tan egoístas, que ni yo misma me reconozco... Pero tenía que llegar a este punto algún día, tenía que dejar ir el sentimiento de supervivencia, detenerme y pensar que es lo que estaba pasando en mi vida. Y después de un largo tiempo de luchar por mi vida, por sostenerme fuerte y valiente, tanto tiempo de darle buena cara al mal tiempo, tantas sonrisas, tantos buenos momentos, muchas veces tan buenos, que ni la enfermedad... Otros tantos tristes, pero llenos de esperanza y llenos de un futuro muchas veces incierto, pero un futuro que deseaba y soñaba. Ya no existía el futuro lleno de planes, solo existía el futuro lleno de deseos y sueños... Primero llego la felicidad, porque Dios cumplió su palabra, su palabra llena de amor, de esperanza, de aliento... Y después, cuando más tranquilamente me detuve a ver que estaba pasando en mi vida, sentí que no estaba pasando nada... o que más bien lo que estaba pasando era la vida misma...
Durante estos meses, tuve que ordenar todos estos sentimientos, dejarlos pasar uno por uno... Y vivirlos como tal. Es parte de la enfermedad el dolor, tanto físico como emocional, y jamás viví tan duramente el emocional como ahora. Me detuve a ver quiénes estaban en mi vida y quiénes no... Y aunque me sigue doliendo, y aunque me decepciona, no hay algo que yo pueda hacer por eso... O tal vez sí. No lo sé a ciencia cierta. Hay situaciones en mi vida, que hizo que alguien a quien yo adoraba se fuera de ella... Y aunque por tanto tiempo quise retenerla, no pude. Y durante tanto tiempo he estado buscando un culpable, he estado buscando a quien poder gritarle, y tampoco he encontrado culpable alguno, no fue esa persona, no fui yo... Fue la vida y la situación en la que nos puso. Yo no pedí el cáncer, ni lo deseaba, ni lo imaginaba... Pero paso, y esa persona tampoco lo deseaba, ni lo quería, ni lo imaginaba, pero paso. Y afortunadamente quien tiene al cáncer soy yo, y no esa persona... Así que yo debo de asumir cualquier responsabilidad. Porque es cierto, hay tantas cosas que cambiaron, hay tantas cosas en mí que ya no son las mismas de hace más de un año... Y aunque estoy orgullosa de mí por cada uno de mis logros y triunfos, tengo que ser realista y sobre todo consiente, de que esto no estaba en mis planes. No era algo que yo imaginara en mi vida, ni mi forma de ser, ni mi forma de pensar, ni los cambios en mi cuerpo... o simplemente mi pronta madurez. Todo esto fue en contra de mi voluntad.
Y no solo es eso, es el hecho de ver a mis amistades dispersas, de no encajar donde antes encajaba con naturalidad, es el hecho de que siento en parte que me robaron casi dos años de mi vida, que yo debí de haber estado disfrutando y viviendo como cualquier niña de 17-18 años de edad. Es el hecho de que no hay vuelta atrás, que no hay nada humanamente posible para cambiarlo o para curar el dolor... Tantas cosas y tantas emociones juntas, que durante estos meses no supe cómo controlar, o más bien, ya no podía disimular... No había paz en mi corazón, a pesar de que debía de haberla... Porque sabía que Dios había puesto sus ojos en mí para llevar a cabo una gran misión, pensada solo para mí, a pesar de que estaba consiente de todas las bendiciones que me había dado, no solo a mí, sino a todos los que me rodeaban... A pesar de todo lo bueno que había en mi vida, por estos meses me sentí tan vacía...
Pero Dios no se cansa de recordarme lo mucho que me ama, y de lo mucho que confía en mí... Y una vez más me demostró que no había nada a que temerle, también entendí que este proceso de dolor era algo totalmente normal por todo lo que estaba pasando en mi vida, y que como alguna vez por el don de lenguas Él me dijo..".. No temas, yo estoy contigo...” Y así ha sido.
Y la más grande prueba es el simple hecho de que por segunda vez estoy en remisión, y mis análisis salieron totalmente limpios!!!! En este momento vuelvo a sentir esas esperanzas renovadas, esa Fe que no se ha quebrado ni con la tristeza, y al final de cuentas he entendido, que a pesar de todo lo vivido y aprendido; soy humana... Y cometo tantos errores, y siento al igual que todos, y no por esto Dios me va a dejar de querer, o me va a dejar sola...
El Señor le es fiel a su palabra...
Así que ahora, con todas mis energías renovadas, y con la sensación de que a pesar de la tristeza que en momentos pueda haber, puedo vencer al mundo, y puedo hacer tooooodo lo que desee, pero siempre tomada de la mano de Dios, porque mi vida estuvo, esta y estará SIEMPRE en sus manos. No existe un lugar mejor para nuestras vidas!!!!

BESOS DE UNA EX PELONA, QUE LOS AMA!!!
BENDICIONES
Pd. MI LUCHA ES SU LUCHA!!!!
Pd2. No se van a librar tan rapido de mi...

Un año 6 meses

11.2.13

Como ya saben, por mis últimas entradas, he estado pasando por momentos difíciles. Y hay días en que la carga es demasiada, y me lleno de angustia y miedos.. Si algo he aprendido durante todos estos meses, es que la mente trabaja muy rápidamente con todos tus sentimientos y emociones, y he comprobado que mi estado de ánimo va ligado directamente a mi estado de salud, y viceversa. También he aprendido que hay cosas que no podre cambiar, ni hoy ni nunca. Hay cosas que simplemente no están en mis manos, y hay otras cosas que creí que estaban en mis manos, pero nunca lo estuvieron.
Hoy se cumplen 18 meses desde que me diagnosticaron con Linfoma No Hodking, y cuanto ha cambiado mi vida. No solo en las cosas obvias, que se pueden ver y palpar, si no también en lo espiritual y lo emocional, no solo eso que conocen... También hay otras cosas, que apenas voy descubriendo que cambiaron. Y como ustedes ya suponen; duele muchísimo. Duele más que cualquier otra cosa, en este momento me siento perdida, o quizá no tan perdida, pero no sé cómo debo de continuar con mi vida, con esta carga enorme y pesada. Hay días en que ya estoy cansado, y si bien, por lo pronto no hay actividad de cáncer en mi cuerpo, pero las enfermedades posteriores, los efectos secundarios de mis tratamientos tan agresivos e invasivos para el mismo cáncer agresivo e invasivo, han sido tan notorios y tan dolorosos. Pero sobre todo frustrante. Hay días en que siento que todo ira mejor, pero hay días en que mi salud no me deja tener ese pensamiento presente todo el tiempo, y me lo quita, y siento como si estuvieran quitándome todos mis sueños, como si el reloj avanzara y no se detuviera por mí, por verme así. El cáncer no es una simple enfermedad, y eso lo debemos de entender todos. El cáncer sobre pasa el físico y así como te invade cada célula de su mal, a veces llega a invadir tu mente, tu alma y tu corazón. Y no se queda solo en ti. También invade de angustia y de miedo a todos los que te rodean, a tu familia, a tus amigos y a tus conocidos. Y es tanto lo que los invade, que ni siquiera saben cómo reaccionar ante todo eso, y ante toda la lluvia de emociones, todas las altas y bajas que tiene esta enfermedad. Y también duele mucho. Duele enterarme que cada vez somos más los que estamos en este tren del cáncer, duele ver que son cada vez más los que tienen que enfrentarse a lo que yo me enfrento, pero son tantas las variantes, son tantas las diferencias. Que todo esto termina convirtiéndose en una lucha personal.
Y creo que mi variante más fuerte e importante, como todos ustedes ya saben, es Dios. Porque a pesar del dolor que ahorita tengo, y de la angustia que a veces quiere habitar en mi corazón, Él sabe cómo hablarme, y me muestra su amor incondicional de tantas y tantas maneras. Él sabe perfecto que no voy a dejar de luchar, a pesar de mi cansancio tanto físico como emocional, porque como bien me dijeron, esto no es nada comparado a todo lo que ya pase, pero el dolor sigue siendo dolor. Sin embargo, el también sabe cómo aliviar y darle paz a mi corazón. Lo ha hecho durante todo este tiempo, y no puedo dejar que esta lluvia de emociones y sentimientos oculten la verdad, y la única verdad aquí es que yo sin Dios no hubiera podido hacer nada de esto... Ni estaría en donde estoy, y también estoy consciente que es porque yo le di el SI a Él, y termine ganando yo, y tampoco ha sido fácil. Hay días en que la tristeza me sobre pasa y solo pienso en el dolor, pero de alguna u otra manera Él se manifiesta diariamente en mi vida, y no me deja olvidar cada una de sus bendiciones, no deja de recordarme que soy su pequeña y que me ama. Y que aunque yo a veces me calle tantas cosas por miedo a fallarle, se perfecto que Él sabe por lo que estoy pasando, y sé que me limpia cada lagrima, sé que me abraza cuando se lo pido, y también sé que escucha todas mis oraciones y suplicas. Sé que Él nunca me abandonara. Y yo solo quiero que ustedes piensen en esto cada vez que pasen por algún problema o situación difícil. Dios no nos deja nunca:

"Incluso no nos acobardamos en las tribulaciones, sabiendo que la prueba ejercita la paciencia, que la paciencia nos hace madurar y que la madurez aviva la esperanza, la cual no quedará frustrada, pues ya se nos ha dado el Espíritu Santo, y por él el amor de Dios se va derramando en nuestros corazones"
Romanos 5, 3:6

Hoy les habla una Alejandra, que a pesar de su tristeza y dolor, tiene lleno de Dios su corazón.
Y sé que Dios siempre me sostendrá. No importa la situacion por la que este pasando, mis ganas de vivir sobre pasan cualquier obstaculo que la vida me pueda presentar, y se que el amor de Dios es tan grande, que todo eso se resume en que sus planes son siempre perfectos, hoy solo le pido a Dios que me de sabiduria para aprender de todo esto. El sabe que nunca me rendire. Ustedes saben que jamas dejare de luchar, porque soy tan bendecida, no todos pueden decir firmemente que han luchado por su vida, no todos la desean como yo, y eso me hace quererla aun mas.
Gracias a todos por tanto cariño y amor!! Bendiciones siempre!!!
Pd. Les pido sus oraciones, de nuevo, por mi estudio en Monterrey.. Es cuestión de días!! Los mantendré informados de que sucede.

19 días!!

3.2.13


Me la he pasado desde año nuevo hasta hoy en mi habitación, pensando una y mil cosas. Analizando mi vida. Analizando que quiero. Analizando qué camino tomar. Analizando cómo debo de retomar mi vida...
Y después de más de un mes de estar encerrada en mi habitación analizando lo mismo que analizaba cuando estaba en el hospital, me di cuenta que no hay manera de retomar mi vida. Tantas veces he dicho que Dios me dio una segunda oportunidad de vivir, que volví a nacer; y nunca lo he tomado de verdad en serio. Sera que no me la creo. Entonces el camino correcto no es retomar mi vida, porque retomarla significa volver a ser la misma de antes, la misma Alejandra sin cáncer, la Alejandra egoísta. Y no lo deseo. Pero, por otro lado, no puedo negarles que extraño mi vida anterior, la vida en la que cometí muchos errores, sin darme cuenta, pero los cometí. Extraño enfermar y estar feliz de faltar a la escuela por un simple resfrió, o decir "me estoy muriendo" por un simple dolor de cabeza, tener problemas ridículos, y quejarme por todo y quejarme de nada. Y no es que antes fuera cien por ciento feliz; no lo era. Pero creo que valoraba tan poco todo lo que me rodeaba, que tampoco tenía tiempo para ponerme a pensar que tan feliz era o no. Extraño tantas cosas de mi vida antes del cáncer. Pero supongo que es parte del proceso entender que ya nada será igual. Yo soy una nueva Alejandra, y estoy agradecida con Dios por todo lo que me ha dado, y sigo afirmando; soy más feliz ahora, con todo y cáncer, que sin él. Pero estas semanas me he sentido perdida, no sé cómo debo de continuar. Me quiero comer al mundo!!! Ahora que no hay actividad de cáncer en mi cuerpo, porque me siento libre, porque mi espalda ya no carga con ese enorme peso del cáncer, ese enorme peso que ponía cadenas a muchos de mis sueños y metas. Ahora puedo hacerlo y estoy motivada. Estoy feliz de disfrutar de amistades que son verdaderas. Que sé que nunca me van a fallar, porque no hay cosa peor que pueda pasarnos, porque lo peor ya paso, y si volviera, ¿Qué más da? Estoy tan feliz de no desperdiciar mi tiempo en otras cosas que antes consideraba "prioridad", ahora mi prioridad es mi familia, y sé que no solo Dios lo sabe, también lo saben ellos, porque me he dedicado a demostrarles todo el amor que les tengo, como sé que ellos me lo tienen. Estoy feliz de poder entrar de nuevo a la escuela, de ser mejor profesionalmente, porque estoy estudiando algo que me apasiona totalmente, estoy feliz de sentirme útil, de sentirme un instrumento de Dios a donde vaya; aunque también ha sido difícil, porque soy humano.. Pero mi Fe me levanta. Estoy orgullosa de cada una de mis cicatrices, no solo en la piel, si no en mi corazón.. Me han hecho más fuerte, y no cualquiera puede decir eso. El dolor purifico mi alma.
Pero también estoy asustada, hay cosas, hay personas, que el cáncer saco de mi vida, y quizá sean para siempre. Me duele. Me decepciona. Me frustra. Y me duele más. Pero entonces recuerdo que yo le entregue mi vida a Dios, se la entregue sin condiciones. Y él está moldeándome a su manera. Y no existe nada mejor que eso, y entiendo que hay cosas que duelen, pero que si dejo de pensar en mí, y abro los ojos, y me atrevo a ver más allá, entonces, entenderé lo que Él quiere para mí. Y es por eso que le he dedicado estas semanas a pensar y analizar todo eso.. Nunca imagine que me costara tanto comenzar de nuevo, pero es difícil, y también es toda una aventura. Y es maravilloso..  Porque por esta vez le gane al cáncer, y estoy con ustedes, compartiendo este tren que llamamos "vida".
Les confieso que también he estado ausente, además de que me la he pasado encerrada en mi habitación analizando, también he visto como muchos de los que luchan contra el cáncer; pierden la batalla, y es normal que me llene de miedo.. Me asusta, pero no puedo perder el tiempo de mi nueva vida, pensando en lo que pueda pasar. Lo que tenga que pasar, pasara, y Dios estará siempre para cuidarme. También he estado algo enferma, al parecer son los daños que me dejo el tratamiento de quimioterapias y radiaciones, lo que más dañaron fueron mis pulmones, y primero me quiso dar neumonía, se me quito, y ahora vieron que es un daño del tratamiento, así que me la he pasado en el laboratorio, y haciéndome varios estudios para  ver exactamente que es. Y por último, faltan 19 días para que de nueva cuenta, me realice mi PET Scan, para ver si no hay actividad de cáncer, y me pone nerviosa!!!! Pero tengo tanta Fe en Dios, Fe en que sea lo que sea, jamás estaré sola.

Pd. De nueva cuenta, les pido sus oraciones para que Dios me dé la fortaleza que necesito para afrontar lo que venga.
Pd2.Gracias por cada mensaje de amor, por preocuparse por mí, por seguir orando por mí y por mi familia, por cada detalle, de verdad mil gracias!!!!
Pd3. Cualquier cosa: aleexandra.bc@hotmail.com sus mensajes siempre me llenan de aliento, y me recuerdan por qué estoy aquí.

Besos de una pelona (porque siempre seré una pelona) que los ama.

Y puede llegar a habitar...

19.1.13



El Señor le es siempre fiel a su palabra. Por eso, aunque pueda llegar a habitar el dolor en mi corazón, sé que no será para siempre, porque Él sabe cómo sanarme, sabe cómo reemplazar mis lágrimas, lo hace a través de las sonrisas que me rodean, y que en mi pasado nunca me di cuenta de que existían. Y puede llegar a habitar la desesperación en mí, y dominar mi mente, sé que el eliminara todo ese caos en mi interior, y sabrá mostrarme el camino de la paciencia y la sabiduría para afrontar los problemas, con la diferencia de que en mi pasado; todo lo tenía cuando yo lo quería y como lo quería, y después Dios decidió que ya era momento para nuestro encuentro cercano, y al principio no fue fácil dejarle mi vida en las manos de un Dios que no conocía, y El me mostro con toda su misericordia, lo que era ser paciente, y enferme. Así que hoy pienso, que hace algunos meses, fui la persona más paciente en el mundo, pero no por obra mía, sino porque Dios me respaldo en todo momento, el me sostuvo siempre que estaba a punto de caer. Hoy no puedo tener dudas de que el me ayudara a ser paciente y a tener sabiduría, porque en mis peores momentos, y postrada en una cama; me la dio. Y puede llegar a habitar el miedo y la incertidumbre en mi corazón, pero sé que mi Fe es más fuerte que cualquiera de mis miedos e incertidumbres, y mientras mi Fe va creciendo, mis miedos se van haciendo pequeños; y cuando a veces no me encuentro, y quiere ganarme la incertidumbre, Dios me muestra el camino, Dios me va dando las respuestas, pero esto no es por arte de magia; en mi pasado, el me dio todas las respuestas que necesitaba, pero nunca quise escucharlo, porque me sentía una persona suficiente, que no necesitaba de nada ni de nadie; y hubo un día que la enfermedad se apodero de mí, y empezó a necesitar de toda esa gente, pero sobre todo de Dios, y entonces, mi miedo hacia la enfermedad y hacia el luchar por mi vida, desaparecieron; nunca fue por arte de magia. Y puede llegar a habitar el odio en mi corazón, pero Dios no lo permite, porque si crees en Dios, sabes que Él es amor. Y yo lo sé. Y en mi pasado, llegue a pensar que tenía la fuerza suficiente para poder llegar a odiar a alguien, pero entonces enferme, y me quede sin esa fuerza mental para hacerlo, y aunque Dios siempre me dio todo tipo de fuerza, nunca me la dio para tener sentimientos negativos. Al contrario, me dio razones para amar más de lo normal, sensibilizo mi corazón e incluso me dio el poder de amar a quienes no conozco, y con el paso del tiempo, fue llegando más y más gente para llenarme de amor, no fue arte de magia. Y puede llegar a habitar el rencor en mi corazón, pero entonces entendí que yo no ganaba nada guardando el rencor en mi corazón, si no por el contario, le quitaba espacio a todo el amor que podía dar y recibir. Pero sobre todo entendí, que yo no soy nadie para juzgar, que para eso ya hay un Dios, nuestro Dios. Y puede llegar a habitar la soberbia en mí, y quizá sea difícil intentar sacarla, pero después entendí que yo no soy nadie y toque fondo, me arrepentí de cuanto hice e incluso de lo que no, y me postre de rodillas ante El, y luego cuando yo pensé que no era nada y no tenía nada, El me corono, y me hizo saber cuánto me ama. Y puede llegar a habitar la enfermedad en mi cuerpo, y entonces tendré que aplicar todo lo que he dicho antes, y ante todo no temeré, porque mi vida siempre estuvo en sus manos. Y entonces el me hizo una promesa, y después de meses enteros de lucha, dolor y cansancio, me mantuve siempre firme en creer en su palabra. Y después me sano. Pero antes de trabajar en mi cuerpo, trabajo en mi corazón.
"El señor le es siempre fiel a su palabra"


Pd. He andado algo distraida, y hace unos dias me enferme y me quizo dar una neumonia, asi que por eso no habia escrito, prometo no abandonarlo.
Besos de una pelona que los ama!
aleexandra.bc@hotmail.com

Planes sin el cáncer.

4.1.13


Está claro que todos vivimos planeando nuestra vida, si no sale esto bien, hago esto o aquello. Tenemos siempre marcadas las opciones, numeradas lo que creemos nuestras prioridades. Muchas veces dejamos para mañana lo que deberíamos de hacer hoy, y quizá suene tan mareada esta frase, pero tiene tanto sentido. No sé a partir de qué momento, los humanos nos volvimos tan egoístas, tan conformistas y a la vez tan "en la luna". Nunca he estado en contra de estar siempre más allá, y escalar, y perseguir tus sueños. Al contrario, creo que siempre he intentado perseverar en ellos, aunque se vea tan difícil, muchos de mis sueños los he alcanzado. Cuando no lo he logrado, he optado por mis marcadas opciones, y he actuado según lo que creo que son mis prioridades.
Desde pequeña he soñado con ciertas cosas, y conforme fui creciendo, esos sueños se fueron haciendo más sólidos, más grandes, con más detalles, con una fecha y un plazo, y muchas veces se hicieron más cercanos. Siempre había planeado mi vida de esta forma: Tener muchos amigos, obtener las cosas materiales que siempre he querido (y como toda mujer), estudiar lo que más me ha gustado desde que entre al bachilleres; Mercadotecnia, ser exitosa, trabajar en la organización de eventos y marketing, después tener mi propio despacho, viajar mucho y conocer lugares interesantes, tener un noviazgo sólido y aceptado por mi familia, con el paso del tiempo; casarme totalmente enamorada, planear una boda hermosa y llena de amor, que mi mejor amiga sea la madrina de los anillos, tener una casa que llamaría hogar, tener dos o tres hijos. Incluso planee que sexo serian, dos niños y una niña. Verlos crecer, viajar con ellos. Tener una hermosa y exitosa familia. Y también están mis sueños más lejanos, como el ser modelo; el cual cumplí. Llegar a ser una instructora; el cual también. Tener un trabajo a mi corta edad, y sentirme orgullosa de mi, y que mis jefes se sintieran igual de orgullosos; y creo que también lo logre.
Y puedo decir mil cosas más, mil momentos en los que he estado planeando. Y es que, así somos los humanos, planeamos para vivir, pero nunca vivimos realmente el momento. Y eran tantos mis planes y sueños, como ya alguna vez lo dije...
Tú planeas, que harás mañana, tienes agendado tu día, sabes que te pondrás, que quieres y que no quieres. Y así como tienes planeados tus días, planeas tus años, que quieres en cierto momento, a quien quieres en tu vida. Vives persiguiendo sueños, muchos de ellos se convierten en capricho, pero sigues intentándolo de una manera obsesiva, y así pasan los meses e incluso los años. Y un día, enfermas, crees que es un resfrió, una pequeña infección, y ni siquiera te tomas el tiempo de ver que es lo que está pasando con tu vida, porque tú sigues planeando que harás en cuanto te recuperes, a quien le hablaras para que te visiten, mueves tu agenda por unos cuantos días, y te quejas del maldito resfrió... Días después, los doctores no tienen un diagnóstico acertado, y tienen que hacerte un montón de análisis, a los cuales tu no estas acostumbrada. Y bueno, ¿Quien planea en su agenda el estar en un hospital?, y más aún cuando podrías estar haciendo cosas más productivas. Te comportas egoísta ante el dolor de la gente. Solo te importa tu dolor, fijarte en las carencias y en el dolor de tu prójimo no está en tus planes, porque es perder tiempo, o porque simplemente no se te da la gana de voltear a ver qué hace falta. De nuevo te quejas por el maldito hospital. Y empiezas a sentir dolor, y no un dolor emocional, de esos que te dan porque tus papas no te compraron lo que deseabas, o porque reprobaste cierta materia, o porque no pudiste ir a tal parte, porque nada de eso estaba en tus planes, es un dolor diferente; empieza a convertirse en un dolor físico, el cual no puedes controlar en una agenda, y que tampoco estaba planeado... Y al final de la semana te dicen que ese dolor, es causado por algo que nadie tiene en su agenda; el cáncer.
El día que el cáncer llego a mi vida, no solo sufrí físicamente, sufrí emocionalmente, no solo por el hecho de que la enfermedad no era algo planeado o esperado. Si no porque hay algo tan grande encima de ti que no te deja hacer un solo plan en tu vida, todo lo que siempre has soñado está en un stand vi, está en pausa, está en un ya veremos... El día que el cáncer llego a mi vida, me quito toda la posibilidad de ver mi vida planeada y hecha al pie de la letra. El día que el cáncer llego a mi vida, junto con todos sus males, incluyendo el hospital, las terribles quimioterapias, el dolor físico, el desgaste mental, el cansancio, las radiaciones, las intervenciones quirúrgicas, ese día me di cuenta que yo no era la única que sufría... Ese día empezó a ver que había tanta gente, tan mal y muchas veces peor que yo, y poco a poco me sensibilice, y eso jamás estuvo en mis planes. Dejar de hacer planes, no significa dejar de soñar, significa dejar en las manos de Dios lo que tú no puedes controlar... Y toda la historia ya se la saben ustedes. Yo hoy no tengo mucho que decirles de mis días, yo solo les comparto esto, no para que vean lo fácil que ha sido - porque Dios sabe lo mucho que me costó -, ni para que se dé a conocer mi historia y cada una de mis aventuras con la enfermedad, no. Hoy solo quiero dejarles con mi dolor, que valoren lo que tienen como lo tienen. Se los digo con lágrimas en los ojos, sé que estoy en remisión, pero es horrible vivir todos los días con la incertidumbre de no saber si el fantasma del cáncer esta por ahí. También estoy enormemente agradecida con Dios, por la bendición que me ha mandado, porque lo he dicho un millón de veces, el cáncer es una bendición. Pero nadie se imagina cuanto me dolió entenderlo, y aceptarlo para yo poder contárselos aquí.
Dejemos de ser egoístas, dejemos de vivir por y para nosotros, nuestra vida solo es un pequeño lapso de tiempo... Y nunca está en nuestra agenda el que acabe.

Hoy les pido sus oraciones por mis compañeros de batallas. 
Bendiciones siempre!

"He tenido muchas cosas en mis manos y todas las he perdido, pero lo que he puesto en manos de Dios, eso es lo que aun poseo" M. Lutero
Mi vida esta en tus manos Señor.