FRAGMENTOS

20.6.15

Por más pacífica que sea una mujer, en algún momento cae en la cuenta de que pasa gran parte de su vida librando pequeñas batallas; que ese pensamiento de debilidad que tiene guardado en su mente, y que se lo creyó durante toda su vida, de un día para otro, no está, se esfumo. Que esos brazos pequeños y débiles han sostenido mas peso del que pudo alguna vez imaginar, y que esas piernas de las que un día tanto se quejo -por no estar torneadas como ella deseaba-, la mantuvieron de pie en días de obscuridad, y cuando sus piernas se doblaron y sus rodillas tocaron el suelo, cayo en la cuenta de que su corazón aun latía, que esa fuerza -que no provenía de ella- vibraba y recorría cada una de sus venas.

Ella recuerda todas aquellas batallas que ha librado con el paso del tiempo, y piensa en cada una de las heridas de guerra que han marcado su cuerpo, incluyendo el corazón. Ella parece despistada, pero tiene memoria, puede tocar cada una de esas cicatrices que a la vista la hacen parecer mas cautelosa, mas pensativa, mas miedosa; pero no lo es. El dolor la hizo ver cada una de las virtudes que viven y duermen con ella, la hizo creer en la magia, en las segundas oportunidades, en el verdadero amor, en si misma, pero sobre todo, en una fuerza sobrenatural que la acompaña a cada paso de su vida, que la guía, la cuida y la comprende, Dios. De pronto, en esas pequeñas batallas, puede reconocer que la fragilidad no es mujer, y que la mujer no es fragilidad, y que por sobre todas las cosas, el dolor nunca puede restar todo lo que somos, y todo en lo que Dios alguna vez pensó cuando nos creó.
 

3 comentarios:

  1. Hola Charo! Estoy muy bien gracias a Dios, un poco metida en lo que podría llamar "la vida normal", disfrutando de cada día que Dios me permite abrir los ojos y disfrutar esta hermosa vida! En los próximos días me toca ir a mi estudio de revisión, vamos con toda la fe de que una vez mas todo saldrá bien! muchas gracias por estar al pendiente y preguntar!!!

    ResponderEliminar
  2. Ale, hoy vi tu historia en Red magazine, eres una mujer admirable. El cancer es una enfermedad daña el cuerpo, y me da gusto saber que tu mente y alma no fueron dañadas, sino todo lo contrario, como lo comentad en la entrevista, con mas ganas de seguir adelante, hacer el bien y ser feliz. Que Dios te bendiga a ti y tu familia. (Ulises)

    ResponderEliminar

¡Sus comentarios me hacen sumamente feliz!: